Municipal, Nacional, Política, Provincial, Quinchos del Finde, Ultimo momento

Hondo pesar por la muerte “del gordo” Miguel Haarscher, un pionero de la radio

Miguel Haarscher

Profundo pesar causó la noticia del fallecimiento de Miguel Haarscher, empresario “incansable” quien había cumplido 67 años el último mes de octubre. Casado, padre de dos hijas y abuelo de tres nietos, fue un exitoso empresario, vinculado a la política, que llegó a desempeñarse como diputado provincial por el Frente de la Esperanza para la Nueva Catamarca (FENCA). En la década del 90´ fundó la legendaria “Radio Pucará” por ese entonces la “más potente” del NOA. “Miguel” o el Gordo, para sus amigos intimos fue un luchador nato, un analista polìtico “brillante”, polemista nato  y  que compartió momentos inolvidables con nuestro director, Sergio Leonardo Ribecco en la construcción de una radiofonía catamarqueña “sin fronteras” (que ganaba premios adentro y afuera de la provincia)  con contenidos de excelencia.

LA REDACCION DE DIARIO CALCHAQUI ESTA DE LUTO. Hasta siempre, Miguel…Gracias por tu lucha cotidiana, por enseñarnos que “La Fortaleza, no tiene Fronteras”.

Resultado de imagen para luto

Incursionó también en el mundo del periodismo y los medios de comunicación a través de ese fenómeno de los ’90 que fue Radio Pucará; y permanecía internado hacía unos diez días en un centro asistencial catamarqueño por un delicado cuadro de salud.
Hace un tiempo, alrededor de cuatro años, su salud se deterioró por un accidente cerebro vascular, experiencia que él mismo narraría: “Estaba en la cama y sentí que mi mano izquierda no podía levantar el vaso de Coca, que estaba pesadísimo, y que no podía mover mi pierna izquierda. Cuando mi mujer regresó al dormitorio trayendo unas tostadas, le dije ‘Gorda, acá hay algo raro’. La médica de emergencias nos dijo que tenía una ACV en curso. Me trasladaron al sanatorio Pasteur de Catamarca y allí me atendió el doctor Rubén Manzi. Todo el tiempo estuve consciente, en ningún momento sentí temor, manejaba la situación y daba indicaciones. Me operó el doctor Manzi y sabía que tenía riesgo de vida en un 50 por ciento. Sin embargo, estaba tranquilo y me sentía seguro porque estaba muy contenido por todo el personal de la clínica”, recordaba.

Hasta entonces, el Gordo Haarscher, como lo llamaban cariñosamente, sostenía que “Nunca había ido al médico, no fumo ni tomo alcohol, pero ahora me cobraron todas las facturas juntas. A los dos días de la operación me pasaron a una habitación individual y allí comencé con kinesiología intensiva, hasta que el doctor Manzi me dijo que no podía volver a casa. Ahí se me cayeron las fichas y me di cuenta clarito de que era un inválido y que me vida cambiaba por completo, que mientras no pudiera caminar, no podría ocuparme de mis cosas, así que tuve que delegar sin saber cuándo voy a volver”.

“Amo el movimiento y detesto la quietud”, recordaba en los momentos posteriores al ACV.

“Mis objetivos son hacer el esfuerzo de volver a caminar y después, reintegrarme a mis actividades, y capaz, tener más respeto por la vida, haciéndome estudios y controles. Mi prédica es que para triunfar hay que trabajar mucho y acá también es así. Habrá que ver si vuelvo a caminar; si lo logro, aunque sea con imperfecciones, será una victoria importante”, señalaba.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *